Información sobre la Ballena Azul

Nombre común: Ballena Azul
Nombre científico: Balaenoptera musculus
Características
Ballena Azul Balaenoptera musculus
Velocidad desplazamiento
20 km/h, en peligro puede duplicarlo.
Profundidad a la que pueden sumergirse
Casi nunca superan los 100 m de profundidad, pero en ocasiones podrían hacerlo hasta 500 m
Tiempo resistencia bajo el agua 10 min., aunque hay registros de hasta media hora.
Pasan más del 90% de su tiempo en inmersión.

Zona de reproducción

Se reproducen y nacen en áreas de concentración invernal, hasta ahora poco conocidas, que pueden estar distribuidas en zonas templadas y cálidas, ya que en verano se van a altas latitudes a alimentarse.

Distribución

Es cosmopolita, pero es más abundante en aguas Antárticas. En nuestro país se encuentran en el Sur de Chile, especialmente entre los meses de diciembre a abril. Desde el 2003 han llegado cada verano para alimentarse en la zona del Golfo de Corcovado y Chiloé.

Descripción física

Las adultas llegan a medir 30 metros y pesar 190 toneladas. Es el animal más grande que existe y que ha existido en el planeta, mayor que los dinosaurios. El cuerpo tiene forma de torpedo, presenta pliegues longitudinales en su garganta, los que le permiten aumentar el tamaño de la boca. Su parte superior y laterales varían de color, desde el azul a gris azulado. Su vientre muchas veces tiene un color grisáceo o amarillento, debido a la presencia de algas que se adhieren a él. Pueden llegar a tener un corazón tan grande como un automóvil pequeño y su cerebro pesa cuatro veces más que el de un ser humano. En años recientes se ha descrito la existencia de células fusiformes en el cerebro de las grandes ballenas. Estas células son responsables, en el ser humano, de los sentimientos y emociones vinculados, por ejemplo, al amor.

Biología y alimentación

Son ballenas típicas de océanos profundos, con distribución cosmopolita, por lo que ocupan diversos ecosistemas, desde los polares hasta los tropicales. Es una especie marina solitaria, pero en épocas de reproducción forman grupos de varias hembras con sus crías. Dan a luz una sola cría en un período entre 2 a 5 años y la madre permanece junto a ella por 12 meses.
Se alimenta de krill, pequeño organismo planctónico semejante al camarón, y algunos peces pequeños. No tiene dientes, en cambio su boca presenta barbas, éstas son estructuras flexibles que cuelgan de su mandíbula superior y que filtran el agua del mar, método que usa para capturar los alimentos que injiere.

Amenaza para su conservación

Su población está en lenta recuperación luego de haber sido prácticamente exterminadas durante décadas de caza para comercializar su carne y el aceite obtenido de su gruesa capa de grasa. Aunque hoy en día está prohibida su captura, la amenazan la contaminación acústica y química de las aguas marinas y la sobreexplotación de las especies que son su alimento. A su vez el krill, su principal alimento, está amenazado por el cambio climático y la destrucción de la capa de ozono.

Estado de conservación

En peligro de extinción, su caza está prohibida en todo el mundo. Actualmente (2007) se está analizando la declaración del Golfo de Corcovado como Área Marina Costero Protegida de Uso Múltiple con el objetivo de proteger esta especie.

Síntesis

La ballena azul es el mamífero más grande en el mundo, y el animal más grande jamás conocido. Al nacer miden unos 7 metros y a lo largo de su visa puede superar una longitud de 30 metros, con tamaños ligeramente superiores en las hembras que en los machos. Su peso oscila entre las 80 y las 190 toneladas. Estas ballenas respiran aire, pero viven en el agua, lo que les ayuda a sostener el peso de su enorme cuerpo. Podemos encontrar a estos mamíferos en cualquier parte de casi cualquier océano, nadando en pequeños grupos o solas. En épocas de verano, suelen irse a aguas más frías. También realizan grandes migraciones hacia el ecuador cuando llega el invierno. Suelen verse en costas de California o México.
Se alimentan de plancton y krill y pueden llegar a consumir entre 4 y 8 toneladas al día. Durante muchos años, las ballenas azules fueron cazadas de manera cruel y despiadada para obtener la grasa y el aceite. La consecuencia de ello ha sido un dramático descenso en el número de ejemplares. Actualmente, se estima una población mundial de 11.200 ballenas azules, población muy reducida teniendo en cuenta que a principios del siglo XX se calcula que había unos 200.000 de estos animales surcando los océanos del mundo. En una época los científicos pensaron que las azules eran tan pocas que no serían capaces de encontrarse para reproducirse Los registros muestran que entre 330 mil y 360 mil ballenas azules fueron muertas en el océano Antártico solamente en el siglo XX. Hoy podrían quedar allí mil de estos majestuosos animales. A esta escasez se debió la atención mundial que concitó la documentación presentada en 2003 por Rodrigo Hucke-Gaete, de la Universidad Austral de Chile, sobre un nuevo semillero de ballenas azules en el golfo de Corcovado, cerca de la isla de Chiloé. Unas 150 ballenas azules fueron vistas y se propuso la creación de un área marina y costera protegida para la región. Proteger el hábitat crítico es crucial para la recuperación de todas las ballenas, pero se sabe que la recuperación llevará muchas décadas, si no un siglo, para muchas poblaciones de ballenas.
En 1966 el Comisión Ballenera Internacional puso a las ballenas bajo protección oficial. Como todos los grandes animales, tarda mucho en el proceso de gestación. Lleva a su cría en su interior durante un año antes de dar a luz.
Las ballenas azules producen unos sonidos de baja frecuencia, que pueden ser oídos a 160 km de distancia. Esta forma de comunicación ha sido muy estudiada por científicos y puede indicar que un grupo de estos animales puede ocupar un territorio muy extenso en el océano. La identificación de cada ejemplar de esta especie se hace normalmente por sus aletas dorsales, que son proporcionalmente pequeñas, y diferentes en cada individuo.

Las ballenas son inteligentes y tienen sentimientos
Científicos del New York Consortium in Evolutionary Primatology (Consorcio de Nueva York sobre Primatología Evolucionista) descubrieron células fusiformes en los cerebros de ballenas grandes. Hasta ahora estas células, que se cree juegan un rol importante a la hora de experimentar amor y otras emociones, solamente habían sido halladas en los cerebros de humanos y de monos grandes. Y las ballenas poseen el triple que los humanos. Algunos investigadores han llegado a plantear la posibilidad de que ellas sean más inteligentes que nosotros. Y ciertamente en términos de su capacidad para vivir en armonía con su entorno, lo son.



Fuentes
www.conama.cl/gefmarino/1307/articles-34078_recurso_1.pdf;
http://www.ballenazul.org/
http://groups.msn.com/RADIOHORNERO/econios.msnw?action=get_message&mview=0&ID_Message=3057&ID_CLast=5902&CDir=1